Casa Circular es una vivienda unifamiliar experimental que explora la reutilización de materiales como principio generador de la arquitectura. El proyecto combina sistemas industriales reutilizados, una implantación adaptada a la topografía y estrategias de sostenibilidad, donde la economía circular define la forma de construir, habitar y relacionarse con el paisaje.
La propuesta parte de una arquitectura contemporánea de lenguaje minimalista, donde la pureza geométrica y la naturalidad del concreto definen la identidad del proyecto. Los volúmenes blancos de la segunda planta contrastan con los muros de concreto visto, generando profundidad y equilibrio visual. La vegetación incorporada en terrazas y jardines suaviza la composición, mientras los elementos oscuros enfatizan las líneas arquitectónicas y aportan carácter, privacidad y elegancia.
Inspirado en la inmensidad del océano Pacífico y en los atardeceres de Manta, Skorpios Penthouse transforma el paisaje en arquitectura. Cada rincón ha sido concebido como una pieza única, donde piedras italianas de vetas encontradas, maderas lacadas moldeadas en curvas orgánicas, espejos, texturas e iluminación escénica dialogan para crear una experiencia de lujo irrepetible. La luz natural recorre los espacios, reflejando el mar y revelando materiales de una calidad excepcional, mientras las panorámicas infinitas convierten el horizonte en el protagonista de una residencia diseñada para quienes buscan vivir el más alto nivel de exclusividad.
Wara nace como un espacio de bienestar femenino construido desde la escucha, la experiencia y el conocimiento de su propietaria, Javiera Molina. El proyecto se desarrolló mediante un proceso de diseño centrado en el usuario, en el que su visión, su práctica y su manera de acompañar a las mujeres se convirtieron en el eje de cada decisión espacial, funcional y estética. Más que diseñar un lugar para realizar actividades, la propuesta buscó traducir físicamente una filosofía basada en la cercanía, la autenticidad y una conexión real con cada persona.\nEn Wara se realizan clases de yoga, pilates, terapias y experiencias de sound healing, además de otras prácticas relacionadas con el bienestar físico, emocional y consciente. El espacio debía responder a diferentes dinámicas, ritmos y formas de uso, sin perder una identidad común. Por ello, la arquitectura acompaña estas actividades desde la calma, la flexibilidad y la sensibilidad, generando ambientes capaces de recibir tanto experiencias colectivas como procesos personales e introspectivos.\nUno de los principios fundamentales del proyecto fue evitar que la experiencia de las usuarias estuviera condicionada por la observación constante de su propia imagen. Se decidió prescindir de grandes espejos dentro de las áreas de práctica, alejándose de la concepción tradicional de ciertos espacios de ejercicio donde el cuerpo suele ser evaluado visualmente o comparado con modelos externos. En Wara, la atención se dirige hacia la respiración, el movimiento, la percepción interna y el reconocimiento del cuerpo desde la aceptación.\nEsta ausencia de espejos favorece un ambiente libre de juicios y comparaciones, donde cada mujer puede concentrarse en su propio proceso. El espacio no busca imponer una imagen ideal, sino acompañar a las usuarias para que se sientan presentes, seguras y conectadas consigo mismas. Así, el diseño se convierte también en una herramienta de empoderamiento, respeto y confianza personal.\nLos grandes ventanales permiten el ingreso de luz natural y una relación constante con el entorno exterior. La amplitud visual y la presencia de la naturaleza generan serenidad, libertad y una experiencia contemplativa que cambia durante el día según la luz y el clima.\nLa selección de colores y materiales refuerza esta intención. La paleta combina tonos tierra, terracotas, verdes suaves, beige y matices cálidos, vinculados con la naturaleza, la estabilidad y la calma. La madera, las fibras naturales, los tejidos y los detalles artesanales aportan textura, honestidad y calidez. Estos elementos se integran con mobiliario diseñado a medida, puertas corredizas, celosías y soluciones modulares que permiten organizar, almacenar, exhibir y transformar los ambientes según cada actividad.\nWara es, finalmente, un proyecto creado desde el conocimiento profundo de quien lo habita y lo activa diariamente. La visión de Javiera Molina no fue un elemento complementario, sino el origen del proceso creativo. El resultado es un espacio cercano, auténtico y real, donde arquitectura, bienestar e identidad se unen para acompañar a las mujeres en experiencias de movimiento, escucha, conexión y empoderamiento.